¿Qué es el diseño de iluminación?
Diseno de iluminacion No es complicado, solo es hacer cosas. Debido a que el alcance del diseño del diseñador es demasiado amplio, desde el diseño de objetos, el diseño de información hasta el diseño de movimiento, el diseño de composición, el diseño arquitectónico, el diseño de decoración y el diseño de iluminación, es difícil dar una definición clara de diseño. Sin duda, existen muchos juicios, creencias y conceptos erróneos diferentes sobre el diseño, y algunas diferencias en cómo trabajar productivamente, que pueden impedirnos crear un gran diseño.
Mito 1: El diseño de iluminación es hermano del arte
Es un error juntar dos profesiones similares. Vaya a cualquier librería y encontrará libros sobre diseño, a menudo mezclados con libros sobre arte. Crees que el diseño es arte, pero son disciplinas totalmente diferentes, porque el arte es divertido y el diseño es práctico.

Mito 2: la creatividad existe
Si bien la mayoría de la gente está cansada de la repetición y la monotonía, no importa si puedes crear algo verdaderamente original. En lugar de ello, trate de comprender cuál es el problema del cliente. Escuche, observe y piense en sus problemas. Sólo si se tiene un conocimiento profundo del cliente y su situación se podrá encontrar el enfoque correcto. ¡Quizás la idea no existe porque la idea original ya fue creada y su experiencia está aquí!
Mito 3: Ser diferente es bueno
Tu atención nunca estará en crear algo extraordinario.
Es un producto distintivo del mundo del arte. Como la gente rara vez se opone a lo nuevo, el buen arte a menudo necesita desafiar lo no convencional. El diseño no necesita romper barreras, es una práctica aplicada. Los diseñadores están más preocupados por lograr el efecto deseado. Su objetivo debe ser expandir la marca, organización, producto o programa que desea exhibir. La novedad puede alejarte de las necesidades de tus clientes.
Mito 4: El diseño debe estar inspirado
Lo hará mejor si profundiza y piensa en lo que quiere el cliente, lo que quiere el usuario, los obstáculos en el diseño, las tareas específicas y su visión del trabajo. De esta forma no te desviarás porque sabrás qué hacer desde el principio.
Mito 5: El talento es importante
Cuando estás resolviendo problemas activamente, no importa de dónde viene la chispa o la solución. Lo simple, lo obvio y lo común ya no importarán. La clave es resolver el problema de manera efectiva. Esta es la actitud a la que debes aspirar y te pondrá en una mejor posición para hacer tu trabajo. Empiezas a colaborar con otros, a pedir comentarios y a generar ideas ilimitadas porque ya no eres el único genio.
Los clientes no esperan que tengas mucho talento. Para ellos, el único requisito es que el diseño sea satisfactorio. Conseguir el diseño correcto es un trabajo duro. Libere la presión, emancipe la mente, dibuje el diseño libremente, pruebe felizmente el trabajo del diseño. Lo que tienes que hacer es resolver el problema.
Mito 6: El diseño es una forma de vida
Aunque a veces te encontrarás con ejemplos edificantes, recuerda que el diseño es un trabajo, no un estilo de vida. Estará feliz de resolver problemas de diseño y encontrar soluciones. Estos pequeños placeres son ciertamente algo bueno.
Mito 7: La autoexpresión es importante
Los diseñadores son como facilitadores. Su objetivo no es fabricar su propio producto ni construir su propia marca. Tú eres el que está detrás de esto. Sólo llamarás la atención si tu diseño es sorprendente. Eso no significa que no puedas expresarte en el trabajo, solo debes anteponer el propósito del cliente y la autorrealización en segundo lugar.
Mito 8: los diseñadores son más inteligentes que los clientes
Las decisiones y sugerencias de los clientes a veces pueden resultar frustrantes porque los diseñadores no quieren frenar, responder preguntas o eliminar obstáculos. Saber algo sobre su área de especialización le permitirá seguir adelante. Sin embargo, no importa en qué industria ingrese, no puede controlar completamente la rutina, lo poco convencional y los detalles de esa industria. La solución es compartir sus conocimientos y crear diseños viables. La mejor relación entre cliente y diseñador debe ser de comunicación igualitaria y directa, reconociendo el esfuerzo y esfuerzo de ambas partes en el trabajo de diseño.
Mito 9: El diseñador es la audiencia
Quieres evitar reacciones subjetivas. El trabajo que haces no es para ti y tus clientes, sino para las personas que realmente utilizan el producto: clientes, turistas, usuarios. Claro, tus clientes están pagando por tu diseño, pero lo que realmente les interesa es cómo la gente lo interpreta y reacciona ante él. Céntrate en el usuario final o en la audiencia, incluso si no tienes nada en común con ellos. Como diseñador, no es prudente asumir que sus percepciones son las mismas
Puedes ponerte en el lugar del usuario e intentar comprender su situación y necesidades. Esto puede incluir visitar tiendas para ver qué están haciendo. También puede pagar los servicios y aprender cómo funcionan. Si puedes pensar, actuar y jugar como tus usuarios, podrás comprender mejor qué los motiva e influye.


